14 julio 2020

Durante los días del verano el calor muchas veces puede ser sofocante y por eso en Sagredo Motor te damos unos trucos para evitar que tu coche no se convierta en un horno.

Estaciona en el interior:

Aparcar tu coche en un estacionamiento cubierto es indispensable para proteger el coche de los rayos solares y si es un estacionamiento subterráneo podrás conducir sin esperar que el coche se ventile.

Trucos para mantener fresco el interior de tu coche

Busca la sombra:

Sabías que la diferencia de temperatura en el interior de tu coche aparcado al sol o en la sombra puede ser de hasta 30 grados en verano. Aunque tengas que dedicar más tiempo a estacionar tu coche, elige una zona con sombras y fuera del alcance de los rayos solares.

Trayectoria solar:

Cuando aparcas en la sombra debes calcular dónde estará la sombra al cabo de una horas para evitar el cambio de posición del sol.

Abre las ventanas:

Es recomendable dejar una pequeña rendija abierta en cada ventana del coche para lograr que el calor no se acumule tanto en el habitáculo y de esta manera su interior sea algo más parecida a la del exterior.

Usa el parasol:

El parasol de aluminio rebota los rayos solares y combate hasta el 99,5% de los rayos UVA. Esta es una opción económica que ayuda a reducir el calor interior del coche. Un consejo si tienes silla infantil es cubrirla también con un parasol para evitar que el niño se queme con las piezas metálicas del arnés o el calor del plástico y la tela de la silla.

Láminas solares:

Las láminas solares reducen bastante la temperatura del coche, optimizan la funcionalidad del aire acondicionado y protegen a los ocupantes de los rayos UV. Puedes colocar tú mismo las láminas o acudir a un taller especializado.

Aire acondicionado:

Empezar a circular apenas prendas el aire acondicionado no es una buena idea. Tómate un tiempo para que el sistema pueda funcionar correctamente y, de esta forma, sea eficaz.

Trucos para mantener fresco el interior de tu coche

Toma en cuenta estos trucos para evitar que tu coche parezca un horno. Las altas temperaturas del verano influyen en los conductores ya que aumenta la fatiga y puedes tomar decisiones equivocadas Hay estudios que certifican que cuando el habitáculo del coche alcanza los 30 grados, aumenta un 22% el tiempo de reacción y un 20% el riesgo de cometer errores durante la conducción. En la Oficina de Control Técnico de Alemania (TÜV) han constatado, además, que pasar de los 30 grados dentro de un coche equivale a una pérdida de la atención sobre la conducción de un 10%.